El valor de la confianza en el éxito de un negocio


En el mundo del emprendimiento, uno de los factores clave en el éxito es la confianza. Son tantos los procesos e innumerables las variables que hay que mantener en perspectiva al abrir un negocio, que mantenerse claros y convencidos en el valor de nuestra propuesta es uno de los diferenciadores más importantes, incluso cuando los estímulos externos nos jueguen en contra.


De acuerdo al Índice de Confianza del Emprendedor (ICE), estudio realizado de forma trimestral por el Centro de Estudios en Economía y Negocios (CEEN) de la Universidad del Desarrollo, en su última entrega, en septiembre de 2018, este indicador alcanzó un valor de 16 puntos, en una escala cuyo máximo es de 45, lo que se traduce en una percepción “extremadamente optimista”. Y si bien las últimas dos entregas han mostrado números a la baja (26 puntos el primer trimestre y 24 el segundo), es absolutamente fundamental no dejarse amedrentar por las condiciones externas o aquellos factores que pueden jugarnos en contra.


La confianza en el negocio se traduce en expectativas que buscamos cumplir con el trabajo del día a día. Son aquellos escenarios posibles en donde nos situamos, proyectando nuestro alcance, números y posibilidades de expansión, los que se terminan convirtiendo en nuevos empleos, mejores sueldos, alcanzar mayores participaciones de mercado y estar siempre implementando innovación en nuestros procesos, productos o servicios. Es ahí donde nosotros hemos ido marcando diferencias, por la gran confianza que tenemos en lo que estamos haciendo, apuntando a lo alto desde el comienzo.


Cuando entramos en el mundo de la compraventa de autos en Chile, nos fijamos como meta alcanzar los niveles de venta de autos usados mensuales de los líderes del mercado en 2 años. Fue producto de esa confianza y las expectativas de alcanzar una posición competitiva en el mercado, que logramos crecer a esas cifras en sólo 18 meses, un plazo impensado para un negocio nuevo, que se sustenta fundamentalmente en la innovación y que forma parte de un mercado con competidores de larga trayectoria y reconocido nombre. Fueron esos dos conceptos, indudablemente entrelazados, los que llevaron a nuestra marca a un lugar destacado y con enormes posibilidades de crecimiento, que hoy se traducen en más transacciones y una cartera de clientes que crece diariamente. Sólo un dato: aún no terminábamos nuestro primer año como negocio y ya teníamos proyecciones de expansión hacia Argentina y Colombia.


La regla general muestra que muchos emprendimientos comienzan de forma tibia, temerosa, como pidiendo permiso para entrar en sus distintos mercados. Nuestro mensaje para quienes se aventuran en el mundo de las start up es radicalmente opuesto: mientras más confiemos en nuestro negocio, mejor performance y resultados conseguiremos en los siguientes meses y años. Hay que creerse el cuento y tener expectativas globales desde el inicio, creer que la oferta es sólida y diferenciada del resto. A partir de ahí, sólo puede venir el éxito y la posibilidad de seguir creciendo.


Fuente: América Retail

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